Se dice que Petrarca lloró de emoción cuando descubrió,
entre un montón, el legajo que contenía el alegato en favor de Arquias,
preceptor griego al que se había acusado de falsear su ciudadanía y que se
enfrentaba a la expulsión. En su defensa, Cicerón ponderaba con elocuencia sus
aportes a la cultura. Ganó el pleito, pero sus argumentos se perdieron tras la
caída de Roma. Y habrían alimentado la cocina de un monasterio de Lieja de
haberse demorado un poco el renacimiento en el rescate de aquellos autores
paganos, emigrantes a merced de las procelosas aguas del tiempo.
martes, 28 de agosto de 2018
domingo, 26 de agosto de 2018
₰15 Posdata
Hacía meses que había enrollado su relato para enviarlo a All
the year round, el célebre semanario que había publicado Historia de dos
ciudades y ostentaba orgulloso el título "Dirigido por Charles Dickens",
incluso diez años después de su fallecimiento, al heredar el puesto el primero
de sus hijos, del mismo nombre. Ya lo había dado por perdido, cuando llegó a vuelta
de correo un cheque por 2,5 libras, la mitad de lo que había calculado. El
empleado del banco le hizo ver que estaba posdatado en cuatro días, indicio de
escasa solvencia y mal augurio para su nueva ocupación.
P. D.: Algún tiempo después Arthur Conan Doyle tuvo que vender los derechos de Estudio en escarlata para poder verla publicada —lección que sus descendientes debieron aprender, asumo—.
miércoles, 1 de agosto de 2018
₰14: Medias tintas
Maggie D. sin duda había perdido el sentido. Había sido condenada a la horca por el asesinato de su hijo recién nacido y ajusticiada en Grassmarket. Así que cuando despertó entre exabruptos y estertores, para pasmo de aquellos que descolgaron su cuerpo, no pudo negarse que, en justicia, la sentencia se había cumplido y podía proseguir su mísera existencia. Eso sí, desde entonces, en Escocia se instauró la coletilla “hasta la muerte” en prevención de repeticiones. Lo que puede considerarse un fallo poco piadoso.
| Shadow of the gibbet, Grassmarket Edimburgh |
sábado, 28 de julio de 2018
₰13: El camino de vuelta
Un nivel por debajo de la autopista hay una carretera que
lleva al pueblo. A los padres no les gusta esa ruta. Prefieren que se vuelva
por la pista que sale de la fábrica azucarera, donde siempre transita algún
conocido y que cogen las jovencitas que buscan admiradores. Los chicos, en
cambio, atajamos por la vereda del arroyo, salvo cuando viene muy crecido. Se tarda
un poco más, pero es más divertido ir brincando y esquivando cada obstáculo.
Hay otra senda, pero hay que meterse en un hoyo, oculto bajo el tronco de un
árbol, que ya solo yo conozco.
Calla la tierra para que no sepan
sus nombres diferentes, ni su extendido idioma,
calla porque trabaja
recibiendo y naciendo:
cuanto muere recoge
como una anciana hambrienta:
todo se pudre en ella,
hasta la sombra,
el rayo,
los duros esqueletos,
el agua, la ceniza,
todo se une al rocío,
a la negra llovizna
de la selva.
Pablo Neruda, frag. El cazador en el bosque
viernes, 20 de julio de 2018
₰12: El crimen de M.W.
Las vacaciones, aparte de sus beneficios obvios, pueden ser
el momento ideal para plantearse algo (o todo) desde una perspectiva diferente,
aprovechando esa salida de lo que vienen en llamar el lugar de confort. De la
azarosa elección de Carpatia (que suena bastante mejor que la Rumanía romántica
de la agencia) puedo sacar tres ideas (que no pretendo que se tengan por
originales): la absoluta ignorancia que tenemos sobre esa zona (y me da igual
que hablemos de historia, arte, costumbres e incluso tópicos), que el
romanticismo y los procesos intelectuales que llevan a este pensamiento parten
del observador que se tiene por más civilizado y, finalmente, que donde no hay
misterio, tendemos a inventarlo.
En esta última está el germen del siguiente microrrelato, un
divertimento para noches de caluroso insomnio, aunque ciertamente hayan sido
escasas, que he titulado el crimen de M. W. (homenaje a la gran dama del
misterio, sin ser las siglas de su nombre).
El inspector lo había planteado como homicidio con ocasión de robo, para disgusto de los deudos, que reclamaban un (convenientemente) desaparecido diario, que desvelaría los celos de su consorte y los entresijos de su relación con un mancebo, que recibía amenazas de airear sus devaneos, por lo que a nadie le extrañó que, no pudiendo justificar su posesión de ciertos presentes, tomara las de Villadiego, y al que menos, a su albacea, que rastreaba transacciones a favor de un monje, ausente desde la víspera de autos y receptor tres días después de una esclarecedora misiva de la difunta. O no.
sábado, 7 de julio de 2018
Don't get me wrong
Creo que estábamos en los postres cuando la
conversación derivó a un terreno insospechado. Comenzaban los primeros acordes
de Don’t get me wrong, que, más allá de la nostalgia, es una canción que creo nos gusta a todos por que iguala a hombres y mujeres en sus
sentimientos contradictorios cuando se sienten enamorados; a mi particularmente por
asociación con Peter´s friends y supongo que lo mismo le pasa a otros
con Bridget Jones’s diary. Dos películas que la incluyen en su banda
sonora. Los muy freakys recordarán que el videoclip
incluía escenas de The Avengers (la serie británica), con Chrissie Hynde
haciendo de Emma Peel.
Don't get me wrong
if I'm acting so distracted
I'm thinking about the fireworks
that go off when you smile.
Para cuando regresé al mundo, mis amigos ya hablaban de
violencia de género y lo diferentes que eran las relaciones en las sociedades
animales. En concreto, la de los leones. Y pensé que ya era hora de que
llegaran las vacaciones, para retozar perezosamente como un león hasta la hora
de comer, amar y dormir.
Unas horas más tarde seguía dándole vueltas a estos temas,
intentando traer un recuerdo de algo leído hace bastantes años. Se trataba de
un relato originariamente titulado The world the children made, de R. D.
Bradbury, aunque yo lo había descubierto primero en un pase en la TVE del film The
illustrated man. Tomo prestada de él la idea y algunas impresiones para las
siguientes líneas, con la economía acostumbrada.
₰11: Vacaciones en la sabana
₰11: Vacaciones en la sabana
Un día nos dimos cuenta de que ya habíamos estado en todos
los lugares que siempre habíamos querido visitar. Decidimos entonces acondicionar
una sala donde aglutinar cada recuerdo, aunque fue Rai quien la construyó
siguiendo nuestras especificaciones. En sus paredes se reproducen en fabulosa tridimensionalidad
los datos del hipocampo. Ya no anhelábamos las vacaciones. En cualquier
momento, al salir del trabajo o de una reunión, podíamos disfrutar de nuestro retiro.
Al cabo de un tiempo, apenas abandonábamos un claro de la sabana donde refocila
una manada de leones tras dar cuenta de alguna incauta criatura, cuyos gritos…
suenan a conocidos.
jueves, 14 de junio de 2018
₰10: Declaración de impuestos
Ernesto ha recopilado los justificantes de todas sus rentas en
un cartapacio otrora azul y, con el pistoletazo, se los lleva a Clara, su
gestora desde hace ya veintiún años. En los prolegómenos, ella se interesa por
si se ha producido algún cambio relevante en su situación y él responde que no,
con suspensivos. Tras revisar los documentos, ordenados en montoncitos, calcula
los parciales que llenarán las casillas del programa. Los facilitados por la
Administración serán correctos, pero quiere convencerle de que todo está en
regla. El resultado será invariablemente que no está obligado a su presentación,
otro año más.
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| ... para poder seguir declarándome. A ver cuándo me toca inspección. |
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