Había prometido dinero para el alquiler, algunas rarezas
discográficas y una cita con una diosa de Empresariales a cambio de mi alma en
cada párrafo de un trabajo original. Casi no hubo tiempo para pulirlo, pero seguro
que le ponían buena nota.
Su padre estaría orgulloso y dispuesto a financiarle otro
año más. Ya vería cómo venderle un postgrado en el que poder echar el resto. Y
si no lograba pronto plaza como profesor, le convencería para preparar oposiciones.
Por eso no puedo comprender que no lo haya presentado aún
y continúe jugando al mus en la cafetería de Derecho.
Boceto de una postal de El estudiante de Salamanca de José Espronceda
Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra crisis. Una pincelada significa peligro, la otra, oportunidad. En una crisis toma conciencia del peligro, pero reconoce la oportunidad.
In the Chinese language, the word "crisis" is composed of two characters, one representing danger and the other, opportunity.
John F. Kennedy (discurso en Indianapolis, 12-04-1959)
LISA: —The Chinese have the same word for crisis as opportunity.
HOMER: —Yes, Crisitunity, you're right!
Todos hemos sido niños alguna vez. Y por ello, crédulos.
Durante un tiempo la fórmula [crisis = peligro + oportunidad] tuvo tanto predicamento que parecía una moraleja sacada de una fábula de Esopo o Samaniego o de El arte de la guerra —para mantener el toque oriental—.
Aunque cuando alguien me suelta del tirón la cita le concedo un tiempo adicional para que la culmine haciendo referencia a Lisa o Los Simpson en un guiño a mi complicidad. En su defecto, deseo con fervor que apunte el socorrido "alguien dijo", restándole la seriedad justa para que lo pueda tomar como una muestra más de la sabiduría popular —no es desprecio, simplemente que no está lejos de la cháchara insustancial—. Lo que me parece lamentable es que se conozca la autoría de Kennedy —tampoco es desprecio, sino tristeza, por lo que prosigue—.
La era de los buscadores de Internet nos ha privado de muchos momentos de animada controversia y algún que otro 'qué te juegas' que nunca debió producirse en un bar. Pero creo a pocos tertulianos rebuscando la cita en el discurso de Indianápolis del 12/04/1959. Y aquí incluyo a los auténticos culpables, a todos los que han copiado la decorativa traducción de las pinceladas en sus libros, sus clases y sus webs y que por pereza la han reducido al contenido de una galletita de la fortuna —cuyo origen no es China, sino San Francisco y Los Angeles (ver wikipedia)—.
When written in Chinese, the word "crisis" is composed of two characters - one represents danger and one represents opportunity. The danger signs are all around us. With less than half our productive capacity the Soviet Union has at least equalled us in several crucial areas of military science and technology. Since World War II a devastated Russia has rebuilt its factories, harnessed its rivers and regimented its manpower in such a way as to challenge us in many fields of science and technology where we were for so long supreme. Sputnik is a symbol - the symbol of Soviet concentration on scientific education and development - at the expense, it is true, of the immediate needs of the Russian people. Fuente jfklibrary.org
¿No es esto un panfleto?
Lo que me lleva a concluir que la mayoría, durante esta crisis hemos tenido que buscar motivación o consuelo en algún consultor. O nos lo ha procurado la empresa para la que trabajamos.
Sin tener que acudir los argumentos que desmontan su lógica (se cita un artículo de Victor H. Mair, de la Universidad de Pennsylvania, p.e. en la wikipedia) y que ésta pueda llevar a conclusiones dañinas del tipo: ¿cómo puedo utilizar la crisis en mi beneficio? me pregunto ¿qué rigor le supone cómo se escriba en China? La frase sólo es ejemplo de una oratoria brillante y, fuera de contexto, un buen mantra para repetir en una sesión de "emprendizaje".
Como decía, crédulos. Pero también muy influenciables.
He repasado el concepto de coaching, y me voy a aventurar a resumirlo, asumiendo los riesgos de tal práctica, como complemento de la escena siguiente:
se basa en el compromiso de un entrenador en que el alumno, dispuesto a realizar los esfuerzos necesarios, conseguirá ciertos logros en un plazo establecido;
se han de elegir unos objetivos concretos, diseñar un plan específico de acción y hacer comprobaciones periódicas para corregir dificultades particulares del sujeto
y la máxima efectividad exige un elevado grado de confianza recíproca.
Escena de Los intocables de Eliot Ness (Brian de Palma, 1987):
Ya he comentado en alguna ocasión que, seguramente por algún desajuste de mi historia, tiendo a relacionar las relaciones laborales —solo puedo hablar de las que conozco— con el cine de gangsters. Si bien, en esta ocasión, los personajes están en el lado de los buenos (de los que no son gangsters, se entiende).
Y que me gustan las manzanas:
If you're afraid of getting a rotten apple, don't go to the barrel.
Get it off the tree. (En mi opinión, barril queda mejor que cesto por aludir sutilmente al modo de almacenar alcohol)
Claro que la estupenda Infiltrados (Martin Scorsese, 2006) se encargaría de probar que ni del árbol; algo que, por cierto, ya habían dicho unos chinos de Hong Kong en la no inferior, Juego Sucio (Andrew Lau y Alan Mak, 2002) en la que basa su trama.
El fragmento seleccionado contiene dos instantáneas, parte de una sucesión que concede a Sean Connery todo el protagonismo de un perfecto instructor (una relación tipo jedi-padawan). En ese momento siempre me pregunto ¿dónde se ha escondido este tío todo el tiempo? Porque con su carisma, si sigue vivo, tendría que ser el jefe de todos los corruptos.
Connery ganaría su Oscar por este personaje "secundario", aunque hay que recordar que sus anteriores trabajos en El nombre de la Rosa (Jean Jacques Annaud, 1986) y Highlander (Russell Mulcahy, 1986) le habían preparado convenientemente.
Y el personaje de Kevin Costner sí que queda en un segundo plano, lo que, por cierto, encaja muy bien con el hecho de que, si bien sus acciones hicieron mella, sobre todo económica, en la organización de Al Capone, fue Andrew Mellon quien logró llevarle finalmente ante la justicia y la condena por evasión de impuestos.
Pero hay que reconocer que la elección de Los Intocables como lema (es el principal motivo por el que se le recuerda) demuestra su gran aprovechamiento del curso y le hubiera capacitado para impartir.
Una de las críticas que suelen recibir los seminarios de liderazgo se centra en la superficialidad del método, que tiende a exacerbar los sentimientos de superación y competitividad a corto plazo, alimentando cierto grado de euforia casi etílica, pero que rinde resultados estériles a largo. Lo cierto es que Eliot Ness fue ascendido a jefe de investigación mientras su unidad era desmantelada, tras la operación, para hacer hueco a la Administración Federal del Alcohol en el año 1935.
En 1968, con la aprobación del Acta de Control de Armas, la agencia cambió de nombre a División de Armas de fuego, Alcohol y Tabaco, más conocida por las iniciales "ATF" (Alcohol, Tobacco y Firearms). En 1972, el Presidente Nixon firmó una Orden Ejecutiva que creaba una oficina separada para el Alcohol, el Tabaco, y las Armas de fuego dentro del Ministerio de Hacienda.
¿Y qué fue de Ness?
__________
En 1935 Eliot Ness fue nombrado Director de Seguridad por el alcalde de Cleveland. Allí se tuvo que enfrentar a los espeluznantes crímenes de El asesino del Torso, entre 1934 y 1938; que no solo no pudo resolver, sino que fue duramente criticado por utilizar prácticas propias de "los intocables", como prender fuego a un campamento de desocupados (wikipedia) o del brutal interrogatorio al que fue sometido Frank Dolezal, que aparecería convenientemente ahorcado antes de ser juzgado (El Español). En 1942 se trasladó a Washington para luchar contra la prostitución (no encontré nada de sus logros). En 1947 se presentó para la alcaldía de Cleveland, tras una serie de infructuosos negocios. También sin éxito. Se divorció por segunda vez y comenzó a pasar la mayor parte de su tiempo libre en bares bebiendo y contando sus viejas historias sobre sus años luchando contra el crimen organizado. Por aquella época trabajaba como electricista, dependiente e incluso vendiendo hamburguesas congeladas para ganarse la vida, hasta que una empresa, en 1953, especializada en poner marcas de agua en documentos y papeles oficiales le contrató por su experiencia como agente de la ley. Se trasladaría con posterioridad a Pensilvanía tras una reubicación de la empresa, para morir el 16 de mayo de 1957 de un ataque al corazón.
Casi cuarenta años más tarde, sus cenizas, olvidadas en el garaje de un pariente lejano, fueron arrojadas en la laguna del cementerio Lake View de Cleveland. Fuente La historia compartida de César del Campo de Acuña.
P.S.: Por cierto, Sputnik, Спутник, puede traducirse como 'compañero de viaje' —¡no sabía dónde ponerlo!— y el término blueness no es ninguna contracción de blues de Eliot Ness.
... más triste que un torero al otro lado del telón de acero
«En los mismos ríos entramos y no entramos,
[pues] somos y no somos [los mismos]»
Heráclito
En la anterior entrada —¡qué lejos me parece, pido perdón!— dejaba suspendida una inquietante idea que vuelve a mi con la imagen de un hombre saliendo del río que hay frente a mi casa: la oportunidad perdida y la imposible vuelta atrás para repetir el intento. Al menos, en las mismas condiciones. El hombre no puede volver al mismo río, porque cambia en cada instante, ni él tampoco es el mismo al cabo del tiempo.
Platón interpretó este aforismo como negación misma del conocimiento de las cosas, puesto que todo tiene que ser reformulado constantemente, llegando a despreciar el uso de los sentidos para comprender la realidad.
Heráclito en cambio se refería (unos sesenta años antes) a que la existencia de opuestos en la naturaleza no implicaba necesariamente una contradicción, sino que formaban una unidad armónica, que no estática (panta rei, todo fluye). Suponía que el universo estaba llamado a oscilar entre estados de expansión y reversión de todas las cosas al fuego primordial (su logos es una incipiente formulación del huevo cósmico y el Big-bang).
Aunque este precepto del fuego como principio natural, como lo fuera el agua o el aire para otros filósofos, era más metafórico que fisico y simbolizaba el movimiento y el cambio constante, en suma, el tiempo.
Este tema es obsesivo en la película de La ley de la calle y en todas las escenas hay algo que lo sugiere: las nubes, la sucesión del día por la noche y los múltiples relojes —aunque no lo pretenda, encontrarlos podría llegar a ser un pasatiempo— que avanzan al ritmo de la música de Stewart Copeland, que da voz a sus tictacs. La sensación que resulta es de premura, que asfixia a los personajes (el calor les hace sudar como si se acabara el aire en su confinamiento) y anticipa su final. El chico de la moto ha vuelto, para terminar una historia que había quedado inconclusa.
Este personaje, al que se refieren constantemente como símbolo de un tiempo pasado casi mítico, como el rey exiliado o el flautista (de Hamelin), que todos hubieran seguido por su carisma, es también una manifestación de aquella discordia de Heráclito, el principio contrapuesto que ponía en marcha el mecanismo de la creación, "pues no habría armonía si no hubiese agudo y grave, ni animales si no hubiera hembra y macho, que están en oposición mutua". Pero la ciudad ya no es la misma. Él tampoco. Su momento, como el de las bandas que comandaba, ha pasado, adormecido por las drogas que Rusty tanto detesta (toma batidos y afirma que la coca-cola le deshace interiormente, aunque no para de fumar y beber alcohol) porque han usurpado su trono.
Escena de La ley de la calle (Francis F. Coppola, 1983)
La importancia de la familia consanguínea y los hermanos para Coppola remite irremediablemente a El Padrino (1972) y sus secuelas, aunque está presente en buena parte de sus films, como interpretación personal de los dramas shakespeareanos (fundamentalmente Hamlet, Ricardo III, Rey Lear y Macbeth). La escena comienza con la cómica marcha de Dennis Hopper hacia casa, en la que su sombra juega con la del perro, en otro plano distinto del pasillo, que recuerda a la caverna de Platón.
En el apartamento encuentra a sus hijos, que son unos perfectos extraños, pero increíblemente no le son hostiles. Han logrado superar esa fase y se comportan como bolas de billar (presentes a ras del suelo), que chocan y rebotan en un toma y daca continuo que ya no les produce ningún dolor. Si el padre es una sombra, el chico de la moto, quien ha leído probablemente todos sus libros, apilados por doquier a falta de estanterías, también tiene algo de irreal. Su discromatopsia (la más conocida, que no única, es el daltonismo) está en sintonía con su actitud contra lo establecido y la autoridad, tan propio de la generación beat. El joven Rusty-James —para mi, un beatnik, al que todos consideran una caricatura de su hermano— quizás tenga en su juventud, una oportunidad, la del que todavía no ha agotado su intento.
A continuación, un breve monólogo de Benny (Tom Waits), no presente en la novela original —no me canso de buscar insertos, por las intenciones que demuestran—, refuerza esta sensación del tiempo perdido.
“El tiempo es una cosa muy curiosa. Un elemento muy curioso. Cuando eres joven, eres un niño, tienes tiempo para todo. Luego pasas un par de años de aquí para allá y no es importante. Pero cuanto más viejo eres, más te preguntas: ¿Cuánto tiempo me queda?”
La relectura que hace Coppola de la obsesión por que los peces de colores (luchadores de siam o betta splendens) de la novela original sean liberados en el río, obligando a Rusty, otro pez de agua dulce, a alcanzar el mar, pienso que le debió venir al documentarse sobre el origen de estos peces de la cuenca del Mekong. Inevitablemente surgiría en su mente la asociación con Vietnam y el conflicto que acababa de retratar en Apocalypse Now (1979). Y dado su gusto por establecer simetrías entre sus películas es posible que decidiera invertir el viaje hacia el mar, para mostrar el rechazo de la siguiente generación, los jipis (Rusty y el capitán Willard parecen destinados a suceder a sus desquiciados referentes y ambos terminan tomando otra vía).
- Vamos ¡Lee mi futuro!
- No tienes futuro
- ¿Qué quieres decir?
- Tu futuro se acabó
(diálogo de Sed de Mal)
En otro orden, la realización en blanco y negro con un estilo muy vanguardista en sus angulaciones extrañas y tratamiento del alto contraste, dista mucho del clasicismo de El Padrino, por ejemplo, de forma que parece una obra mucho más temprana. Quizás una vuelta a unos orígenes y gustos más personales, donde Sed de Mal (1956) es su referente. Rizando el rizo, tal vez un intento de tomar el relevo de su admirado Orson Welles, antes de que fuera demasiado tarde, en un típico síntoma de crisis de los cuarenta —para no insistir en las palabras de Benny, añadiré que la experiencia es un regalo fantástico en el billar, pero a partir de cierta edad no te hace ganar campeonatos o pregúntenle a Felson el rápido—.
__________
El billar es un deporte que obtuvo la carta olímpica en Atenas 2004, aunque no haya llegado todavía a ser incluido en ellos (se postula que el snooker podría ser deporte invitado en Tokio 2020).
Su origen se remonta a culturas tan antiguas como Grecia y Egipto, pero no fue hasta el siglo XVII cuando empezó en Europa a tomar forma el juego que se conoce en la actualidad. De unos inicios nobles y exclusivos, con destacados personajes históricos entre sus aficionados, como el Rey Luis XI, Napoleón, el Cardenal Richelieu, Deng Xiao Ping y Brigitte Bardot, a lo largo del siglo XX fue tomando mala fama por los antros, las apuestas y los buscavidas que suelen poblar su mundo.
Su nombre parece proceder de la palabra francesa bille, bola, aunque los ingleses defienden la etimología de su fundador un tal Bill Yar. En España se hizo popular entre los afrancesados en tiempos de Fernando VII, de quienes se decía que le "hacían la pelota" cuando le preparaban la situación de manera que le resultase fácil hacer una carambola y meter las bolas en sus respectivos agujeros. Este curioso hecho también se recoge en la famosa frase: "Así se las dejaban a Fernando VII". Fuente wikipedia
R. A. Müller: Geschichte der Universität, 1990, S. 189 (Städtische Sammlungen Tübingen).
Existe una gran cantidad de modalidades de juego, aunque se suele hacer una primera distinción entre juegos de carambolas y el tipo pool (con agujeros o troneras). Su popularidad también ha permitido que parte de su jerga se incorpore al lenguaje cotidiano:
Ataque y atacar la bola, también tiro.
Banda: cada una de las cuatro repisas elásticas que delimitan la mesa y cuya intervención es tan importante como la de las bolas.
Bola blanca o cue ball: es la que el jugador debe impulsar con el taco. En la mayoría de las ocasiones es de tamaño y/o peso diferente de las demás o está magnetizada, lo que explica el misterio de que la mesa la devuelva.
Bola 8 o negra:cuando se juega con las 15 bolas no se considera dentro de ninguno de los dos grupos (lisas o rayadas) y tiene un valor especial que varía según el juego o el momento de este. Suele asociarse al concepto destino.
Buchaca o tronera (procede de burjaca o bolsa de cuero que llevaban los peregrinos)
Carambola: doble resultado que se alcanza mediante una sola acción.
Carro: falta que consiste en que el taco toca la bola dos veces por estar muy cerco o tocándose.
Chapolin: variante del juego en que un jugador elige banda de color.
Chamba o acertar por chamba, carambola que sale por casualidad
Cosmético, tiza de yeso de color azul
Diamante: cada una de las marcas en forma de rombo situadas a intervalos regulares a lo largo de las bandas y que se utilizan como referencia para calcular las trayectorias.
Flecha: la parte más fina del taco.
Huevera, también triángulo, bandeja para colocar las bolas.
Limar: acto de apuntar repetidamente el taco sobre la bola.
Lujo o bricol es lanzar a banda antes de acometer la carambola.
Piña y hacer una piña: la forma en que se colocan las bolas para comenzar el juego.
Porra o maza, la parte más gruesa del taco
Puente: la posición del taco sobre la mano
Rotura: el saque
Seguro: jugada que deja al contrario una posición en que no puede jugar directamente sobre ninguna bola.
Taco, el palo de billar.
Tacada es el número de carambolas que se realizan en una entrada.
La frase “no dar bola”, que nació junto a las mesas de billar, data de los años 20, cuando ese juego estaba en su apogeo. Era común que a la salida del colegio o cuando se hacían pellas (del diminutivo del latin, pila, pelota), los estudiantes se entretuvieran en algún café anotando carambolas. En ese ambiente, los clientes más temidos por el dueño eran los jugadores novatos, capaces de desgarrar el paño de un tacazo mal dado o romper una vidriera o un espejo. “A ése no le den bola (o bolas)“ era la consigna que recibían en tal caso los estudiantes.
"Cuando jugaba al billar, era como un buen psiquiatra, curé a muchos de sus ilusiones y fantasías"
George Hegerman, conocido como Minnesota Fats, jugador profesional.
"Nunca juegues a las cartas o al billar con un tipo que tenga el nombre de una ciudad en su apodo"
Claudio, rey de una tarde, rey soñado,
no sintió que era un sueño hasta aquel día
en que un actor mimó su felonía
con arte silencioso, en un tablado.
(fr. del poema Los espejos, de Jorge Luis Borges)
Pueda parecer al visitante despistado que hay bastante de esnobismo y de búsqueda de la originalidad por la originalidad en este blog. Más es al contrario, pues no sólo no son un fin, sino que son el resultado del descarte de lugares que, por más de frecuentados, espantan al interés. Y no tanto en lo referido a los datos (que más que ineludibles, son imprescindibles), como a su interpretación. Intentar ejercer de original es, como mínimo, una quimera, cuando el mundo es, cada vez más, un salón de espejos que se multiplican hasta lo indefinible.
Esto —que en absoluto es una disculpa— me sirve para enfocar la atención sobre uno de esos procesos que inconsciente y constantemente realizamos y que tanto ocupan a los semiólogos, la mera comparación de algo con una idea previa o conjunto de símbolos. Cuando se trata de la adaptación literaria puede superponerse el texto original a nuestra visión y, a veces, a una interpretación histórica contrastada. Las semejanzas y diferencias que resultan añaden una intencionalidad de la que pueden extraerse conclusiones, a lo mejor distintas. Y quizás alguna contenga algo original.
Desde el punto de vista filosófico, la emisión del mensaje ya lo transforma en una obra nueva, pero esta línea la dejo para otro día más nublado.
Anamorfismo de Istvan Orosz
La biografía de un escritor está en sus obras; en pocas como en Tristana está don Benito, al tiempo que juega con espejos y bambalinas.
Pedro Ortiz-Armengol, Vida de Galdós (2000) p.309.
Me parece curiosa la frase sobre todo porque las bambalinas laterales son las "patas" del telón de un escenario, un espacio protegido de la mirada del público por donde se mueven el traspunte, el regidor o el director de escena entre un nutrido grupo de tramoyistas, utileros, racionistas o avisadores, comparsas y actores en tránsito (de aquí "entre bambalinas") y que desear que se rompa una "pata" sea de buen agüero en el teatro (deseo de tantas representaciones que se rompa por el uso).
Cuando seleccioné Tristana, fue la de Buñuel, pero acaso canjeé un sambenito por un sanluis. Me explico: suele considerarse Tristana (1892) una obra de su tiempo, decimonónica, exégesis española de Casa de Muñecas de Ibsen (1879); a Buñuel no le gustaba especialmente, pero veía facilidades en su adaptación a la pantalla. Y por ello, aunque se ajusta con bastante fidelidad al argumento original, al menos hasta la mitad —“hasta la rodilla”, permítamese el juego— con sutiles cambios, consigue con un simple gesto dar la campanada para que pueda interpretarse como la (des)ilusión por un futuro (im)posible.
Mire usted señorita. En los tiempos aquellos de mucha religión la gente sabía las cosas por las campanas, y las obedecía. Había toque de agonía, toque de muerto, el de fuego, bandera de gloria, llamado a misa y repliques de gran devoción. La gente oía y allá iban a visitar al agonizante, a enterrar al muerto o a buscar los trabucos cuando tocábamos arrebatos. Hoy ya son otros tiempos. La gente tiene prisa por buscar dinero, no escuchan, hasta se quejan del municipio cuando tocamos a misa porque dicen, fíjese usted, que los despertamos.
Ibid, Buñuel.
Aunque los elementos ya estaban presentes en el texto de Galdós, la visión de Buñuel es más moderna —¡por supuesto!—. Tanto que consiguió la "indiferencia" de D. Manuel Fraga, que sorprendentemente no cambió nada de nada, a pesar de su oposición inicial y el recuerdo del escándalo provocado por Viridiana (1961); algo provocaría que D. Manuel fuera destituido a finales de 1969, aunque tal vez no tenga nada que ver con esta película.
Escena de Tristana (Luis Buñuel, 1970)
Una de las cosas que me llama la atención de las películas de Buñuel es el montaje encabalgado de ciertas escenas, con un diálogo o un narrador que se mete en el siguiente plano, algo que permite una transición dinámica sin introductorias, que lleva directamente a la acción. Esto es tanto más llamativo al comienzo de una película, que es cuando se presenta a los personajes principales: Tristana, Saturna y Saturno, primero que a Don Lope, lo que ya es en sí una diferencia sutil y efectiva.
Que la historia se desarrolle en Toledo y no en las zonas de Cuatro Caminos o Chamberí responde, es de suponer, a la lógica del presupuesto. Toledo encuadra mejor una sociedad tradicionalista que cualquier reconstrucción que se hiciera en aquel momento de Madrid (que también nos parecería provinciana, pero no entonces).
Ya comenté, a propósito de una escena de Buñuel y la Mesa del rey Salomón (Carlos Saura, 2001), el conocimiento y ¿porqué no? cariño de Buñuel por Toledo, por haberse conservado tal y como la llegó a conocer tiempos ha, por sus cuestas y su empedrado, que hace de cualquier avance sea algo más trabajoso, hasta insufrible para un impedido y por si hiciera falta énfasis sobre el desafortunado dicho de que “la mujer honrada la pierna quebrada y en casa”.
Los quites taurinos han evolucionado hacia regates y remates balompédicos, mucho más lógicos para la explanada del colegio y que le permiten poner una zancadilla, como ejemplo de rivalidad, pero también de inmovilismo —mi padre me contó que en sus años, cuando no había otra, componían una pelota de trapo y cualquier cosa, y las porterías, de libros y ladrillos, que para señalar valían, pero lo del juez de línea con banderita es todo un lujo—.
En Galdós, los chicos eran solo huérfanos y habrían alborotado lo suyo (el silencio se hace notar más), y Saturno un mero apunte comparado con el protagonismo que le otorga Buñuel cuando le obsequia con la manzana, sustituto de una naranja y una perra chica —el cambio de fruta no puede ser casual y, por cierto, la moza también come un huevo pasado por agua—. Representa la primera edad de los hombres de Tristana, aunque es tan imperfecto como los siguientes. Como dice su maestro, es vago y anda "papando moscas" (con la boca abierta), pero ¿quién sabe?
A renglón seguido se presenta a Lope, vividor y seductor, de los que van a menos por méritos propios, la tentación de dejarse llevar (Horacio, el tercero, también la defraudará con su fuga mundi) al precio de dejarle colarse entre sus sábanas. Saturna llama a Tristana " la entenada de Don Lope", lo que en principio significa ahijada o pupila, pero que en realidad es la fórmula social que consiente en que vivan bajo el mismo techo.
En la estructura de la película parte de la escena se repite al final, cerrando un anillo en torno a Don Lope, con una intención muy dispar a la literaria, que concluye de esta forma:
Por aquellos días, entrole a la cojita una nueva afición: el arte culinario en su rama importante de repostería. Una maestra muy hábil enseñole dos o tres tipos de pasteles, y los hacía tan bien, tan bien, que D. Lope, después de catarlos, se chupaba los dedos, y no cesaba de alabar a Dios. ¿Eran felices uno y otro?... Tal vez..
Benito Pérez Galdós, Tristana (Madrid, Enero de 1892)
__________
La anamorfosis es una técnica para la distorsión de una imagen mediante un dispositivo óptico (como por ejemplo utilizando un espejo curvo), o a través de un procedimiento matemático. Su resultado se ha utilizado en arte para forzar al observador a un determinado punto de vista preestablecido o privilegiado (también una forma de esconderlo), desde el que el elemento cobra una forma proporcionada y clara. La anamorfosis fue descrita en los estudios de Piero della Francesca sobre perspectiva.
Esta técnica se utiliza en el cine, como por ejemplo en el Cinemascope, en el que mediante lentes anamórficas se graban imágenes comprimidas que producen una pantalla ancha durante la proyección.
Inicialmente se utilizó para mejorar la estética de los edificios debido a la distorsión por acercamiento del espectador, como en los templos griegos y romanos, como para ampliar los espacios interiores (trampantojos). El espectacular resultado de Bramante para la Iglesia de Santa María presso San Satiro (1488, Milan) popularizó esta técnica en las iglesias renacentistas.
En la pintura, el más conocido es el efecto en el cuadro Los Embajadores, de Hans Holbein (Jean de Dinteville y Georges de Selve, c.1533) donde hay una calavera anamórfica, interpretada por unos como vanidad, por otros firma del autor (hohle bein, en alemán hueso hueco, recuerda a Holbein).
El afán de captar la imagen de las cosas llevó a los artistas del XVI y XVII a diseñar instrumentos como las pirámides visuales, las linternas mágicas y las cámaras oscuras, cuyos efectos todavía asombran a muchos espectadores (el año pasado pude disfrutar de que hay en la Plaza Vieja de La Habana).
Durante el diecinueve, la anamorfosis ayudó a los artistas románticos a expresar sus sentimientos. En este período surgen nuevos técnicas más complejas, como los espejos mágicos, dibujos distorsionados que difícilmente pueden reconstruirse sin ayuda de un espejo específico.
La solución es Julio Verne
En 1991 los hermanos Quay hicieron el mayor homenaje fílmico en su Anamorphosis o De Artificiali Perspectiva.
Algunos dibujantes de excepcional imaginación, como Piranesi en el siglo XVIII (época de la arquitectura visionaria) y Escher en el XX (época del surrealismo), han utilizado las perspectivas de tal modo que falsean el propio concepto de realidad visible. Las escaleras, muy utilizadas por ambos (en Escher, invirtiendo su sentido de forma extrañamente verosímil, pero imposible), son un recurso habitual en los trampantojos, debido a su complejidad (líneas y planos proyectándose y rotando en el espacio). Su dinamismo también se ha utilizado en el cine (Escaleras de Odessa en Acorazado Potemkin, de Serguei Eisenstein, de 1925, las que utiliza recurrentemente Alfred Hitchcock o las móviles del Colegio Hogwarts en la serie de Harry Potter).
La decoración urbana, que comenzó a utilizar el trampantojo en el Renacimiento, y especialmente con la arquitectura efímera del Barroco, sigue usándolo, tanto en su vertiente regular-institucional (Richard Haas) como en su vertiente irregular (por artistas callejeros más o menos espontáneos, como Julian Beever, Banksy Eduardo Relero o Zilda). Fuente wikipedia
Entonces, poseído por la más absoluta desesperación, hice mi acto de fe, y ya iba a cerrar los ojos para aguardar la muerte, cuando vi abrirse por encima de mi cabeza el agujero del pozo y descender en un ataúd a un hombre muerto, y tras él su esposa con los siete panes y el cántaro de agua.
Las Mil y una Noches, XLI El cuarto viaje de Simbad el Marino.
No podría decir las veces que he visto El jovencito Frankenstein (Mel Brooks, 1974), pero casi tantas como he leído reescritos los mismos comentarios, extraídos de las dos fuentes principales y más accesibles sobre la película, incluidos en cualquier edición digital, a saber, el audiocomentario del director y una entrevista de treinta y tantos minutos a Gene Wilder, co-guionista y autor de la idea original. A pesar de todo, la sensación que retengo es que cada visionado permite apreciar nuevos detalles, antes desapercibidos, ¿que no es posible? Pues el mismo Mel Brooks lo reconoce en el citado audio y se le puede considerar una autoridad en la materia.
Dicho esto, invito a aquellos que no hayan visto todavía la versión original a que no pierdan el tiempo (en otra cosa), porque los juegos de palabras y las resonancias no tienen traslación posible y se están perdiendo parte de la experiencia. Me gustaría decir que el vídeo siguiente tiene esa misma intención (desconozco sus motivos y, francamente, no creo que los aprobara), solo es una mixtura de instantes tan conocidos que no hará falta traducción; el que contiene la escena que quería comentar fue bloqueado por los que detentan aún los derechos legales, como si con ello ganaran alguna batalla a la piratería, pero no me entretendré en discutir más eso.
¡Dentro vídeo!
Según los testimonios, parece que el proyecto empezó a interesar a Brooks cuando Wilder (irónicamente se trata de una b&w movie) sugirió que el doctor se habría cambiado el apellido para evitar el menosprecio por su antepasado. Este cambio no sólo es una idea con muchas posibilidades (como luego demostraron), sino que es algo muy presente en el subconsciente de todos aquellos que han sido perseguidos, los emigrantes en general y es más que evidente en los judíos que llegaron a Estados Unidos a lo largo del siglo XX, muchos de los cuales buscarían refugio en la farándula (que es de armas tomar, como la legión extranjera) y de ahí, a los escenarios y el cine. Para esta película se reunieron un número considerable de ellos, hasta el punto de que se podría considerar una película coincidentemente judía.
Pero lo que espera toda buena madre judía para su hijo es que abra una consulta médica en Manhattan o alrededores, y las cabezas de los demás siempre han dado mucho juego (particularmente la psiquiatría, la estética y la estomatología). Freddy seguro que tuvo algún contratiempo anterior, puesto que le encontramos en la Universidad, que da prestigio y poco más —¡podría ser peor, podría tener que sustituir a Joel Fleischman en Alaska!—.
Precisamente le encontramos a punto de hacer una demostración práctica ante sus estudiantes, que se asemeja más de lo que debiera a lo que zurujanos, sacamuelas y vendedores de pócimas representaban en cada una de sus estaciones; como también es curioso que el protagonista de El médico (Phillipp Stölzl, 2013) hubiera de circuncidarse para ingresar en el bimaristán de Avicena.
ADN Normal
La insistente inquisición del alumno sobre los experimentos de la materia muerta, que tanto enfurecen al doctor Frankenstein (todavía Fronkonsteen), subrayan uno de los temas centrales del cine sobre la medicina, la ética, en sus distintas variantes:
Mad doctors, que en solitario o en grupos marginales, experimentan sobrepasando los límites de lo razonable. Incluso hoy en día, en que se publica e investiga en equipos, es un temor presente (inconsciente). Se le suele denominar el factor Frankenstein.
La criatura creada a partir de piezas, comparable al robot (término creado en 1920 por Karel Capek para su novela fantástica Russum's Universal Robots, derivado del checo robota, 'trabajo obligatorio', generalizado a partir del Yo robot de Asimov, 1940) induce el llamado complejo de Frankenstein, o temor lógico a ser superado por una máquina (no importa en qué campo, por no repetir materia).
El beneficio de los transplantes, que, de humanitario en origen, se ha convertido en algo de trascendencia económica y amenaza con la perpetuación del poder.
Y, no por último menos importante, la genética y la generación de vida. Tradicionalmente apuntado como una de las preocupaciones de la mujer y, en particular, de Mary Shelley (Mary Wollstonecraft Godwin de soltera, que perdería tres de sus cuatro hijos) cuando gestaba su Frankenstein.
En mi opinión, émulo de George Sand o Fernán Caballero, Fronkonstin ocultaría a Fronkonstina (o así debería ser).
He intentado en vano que Frankenstein me cuente en detalle la creación del ser; pero sobre este punto permaneció impenetrable.
— ¿Está usted loco, amigo mío? —me contestó— ¿Hasta dónde le va a llevar su absurda curiosidad? ¿Es que quiere crear, también, un ser diabólico, enemigo suyo y del mundo? Si no, ¿a dónde quiere ir a parar con sus preguntas? ¡No inista! Aprenda de mis sufrimientos, y no se empeñe en aumentar los suyos. Mary Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo, 1818, Narración de Walton, v. III, c. 7, p.168-9
__________ Mary Shelley (1787-1851) a pesar de su producción literaria como narradora, dramaturga, ensayista, filosófica e incluso biográfica, es reconocida sobre todo por ser la autora de la novela gótica Frankenstein y como la esposa del poeta romántico Percy Bysshe Shelley.
Los estudios sobre sus trabajos menos conocidos apoyan la teoría de que a lo largo de su vida mantuvo una actitud política (y vital) muy radical para la época, basada en la idea de que la cooperación y la compasión, particularmente las practicadas por las mujeres en sus familias, son la vía para reformar la sociedad (desafío directo al romanticismo individual promovido por su marido y las teorías políticas educativas de su padre, William Godwin).
En 1816, Mary Godwin, Percy Shelley y su hijo viajaron a Ginebra con Claire Clairmont (hermanastra de Mary y amante ocasional de su marido). Planeaban pasar el verano con el poeta Lord Byron, cuyo reciente romance con Claire había devenido en un embarazo de ésta. El grupo llegó en mayo a Ginebra, en donde Mary comenzó a llamarse a sí misma «Sra. Shelley» (no contraerían matrimonio hasta diciembre tras el suicidio de la primera señora Shelley). Byron se les unió el 25 de mayo, con su joven médico y secretario, John William Polidori, y alquilaron la Villa Diodati, cercana al lago de Ginebra; Percy Shelley más tarde alquiló un edificio más pequeño llamado Maison Chapuis, ubicado en las cercanías. Pasaron el tiempo escribiendo, navegando en el lago y conversando hasta altas horas de la noche.
El perfecto enclave para devorar historias de fantasmas alemanas
Mary Shelley, en 1831, describió aquel verano como «húmedo y poco amable en lo que respecta al clima, ya que la lluvia incesante nos obligó a encerrarnos durante días en la casa». Entre otros temas, las conversaciones se basaban en los experimentos del filósofo del siglo XVIII Erasmus Darwin, del cual se decía que había animado materia muerta, y de la posibilidad de devolverle la vida a un cadáver o a distintas partes del cuerpo. Sentados alrededor de una fogata en la villa, el grupo también se entretenía leyendo historias de fantasmas alemanas —literal de la wikipedia—. Esto llevó a Byron un día a sugerir que cada uno escribiese su propia historia sobrenatural. Poco después, durante un sueño, Mary concibió la idea de Frankenstein. Comenzó a escribir lo que asumió que sería una historia corta y con la ayuda de Shelley llegó a convertirse en su primera novela, Frankenstein o el Moderno Prometeo, que publicaría anónimamente en 1818, aunque la crítica asumió que era obra de su marido (por el prólogo de Percy y estar dedicado a su héroe político William Godwin). Más tarde describiría el verano en Suiza como «el momento en que por primera vez salté de la infancia a la vida real».
La muerte de Percy determinó que tuviera que hacerse cargo de la familia, de las deudas y del legado literario de su marido y de su padre sin descuidar el propio (Frankenstein pago muchas facturas y alguna que otra extorsión).
La última década de su vida estuvo plagada de enfermedades, probablemente vinculadas al tumor cerebral que se sospecha acabó con ella a los 53 años.
En el primer aniversario de su muerte, la familia inspeccionó su escritorio. Allí encontraron trozos de cabello de sus hijos fallecidos, un cuaderno que había compartido con Percy Shelley y una copia del poema de éste titulado Adonaïs, junto con una página envuelta en seda, la cual contenía algunas de sus cenizas y los restos de su corazón. Fuente wikipedia
Hace unos días leí un homenaje dedicado a Ettore Scola por su fallecimiento. Es casi una obligación moral que las publicaciones tengan un obituario y que las especializadas encarguen un panegírico, sobre todo si no han tenido presente al difunto desde hace tiempo. Luego legiones de aficionados se suman al homenaje público y se cuelgan estampitas hasta que se agotan los pábilos del recuerdo. Si no surge antes un nuevo foco de atención.
No me malinterpreten. No condeno esta idolatría. Es algo connatural y pasa constantemente. Solo es la amargura del día siguiente por la infalibilidad del olvido. La auténtica celebración debería estar en poder compartir lo que sea en vida del autor y lacerarse sino por lo que no se haya hecho. En cambio se procesionan multitudes por mera participación. Por pertenencia.
Algunos de los films de Scola influyeron decisivamente durante mis años universitarios: mixtura de humanismo y comunismo con mucho de comedia. Aquellos y él me resultan lejanos y entrañables y me maldigo por haberlos recluido tanto tiempo. Por eso no hubiera cedido tan fácil a la tentación si alguien no me hubiera pedido que escribiera sobre un tema tan universal como (supuestamente) inefable: la familia.
Bueno, hubiera podido esquivar (como suelo hacer con las peticiones, ya que los encargos me gusta cobrarlos) el compromiso eligiendo una buena película sobre la mafia o la camorra, centrándome en las relaciones entre sus miembros y sus códigos. Al fin y al cabo se autodenominan "familia" por algo. Pero me lo reservo para cuando le toque al trabajo.
Como empiezo a conocer las argucias de mi contertulio para provocarme, he decidido aceptar su guante y transcribir como preámbulo de mi diatriba:
Hogar, hogar... Unos pocos cuartitos, superpoblados por un hombre, una mujer periódicamente embarazada, y una turbamulta de niños y niñas de todas las edades. Sin aire, sin espacio; una prisión no esterilizada; oscuridad, enfermedades y malos olores.
Aldous Huxley, Un mundo feliz (1932) cap.3
Esta descripción de Su Fordería Mustafá Mond, evocando el pasado superado por la sociedad (¿utópica, distópica?) imaginada por Huxley, es un fragmento de una clase magistral a jóvenes adolescentes. ─¡Es didáctica! ¿Lo imaginan?─ Crea un contrapunto interesante de intenciones con la escena de Scola. Quien aunque rechaza frontalmente la ridícula complacencia por los delirios del Duce (del Führer y de todos los dictadores que en el mundo han sido, dicho sea de paso), su humanismo le lleva a excusar paternalmente a sus compatriotas, acaso sus padres, tíos o abuelos; a diferencia de las películas hechas dentro del régimen, como ocurre con La gran familia (1962) de Fernando Palacios, que seguramente a más de uno le haya venido a la mente. Por eso se toma el tiempo de planificar una bella toma sin cortes en el que nos presenta a toda la familia de Antonietta (Sofía Loren) en su ser natural ─huele a café expreso y ropa de plancha─. Aunque su intención sea quitarlos de en medio cuanto antes, como si fueran un ruido, para poder centrar la atención en el interludio de Gabriele y la susodicha -¡vaya ocurrencia la mía de utilizar esta película cuando el mismo autor tiene otra más propia, La Familia (1987)-.
Escena de Una jornada particular (1977) de Ettore Scola
Lo cierto es que la etimología de la palabra familia no ha podido ser establecida de modo preciso. Hay quienes afirman que procede del latín fames (“hambre”) ─aspecto interesante para comentar sobre la conocida trilogía de Suzanne Collins─, y otros del término famulus (“sirviente”). Por eso, se cree que, en sus orígenes, se utilizaba el concepto de familia para hacer referencia al grupo formado por los criados y los esclavos que un mismo hombre (pater familias) tenía como propiedad. Sea como fuere con el tiempo ha evolucionado de la convivencia al parentesco ─y al paso que vamos, si nada lo remedia, a la conveniencia administrativa─.
En realidad no se muy bien quién fue antes, ni quién la gallina. La sociedad y su germen, la familia, o el individuo, el primero en degenerarse. Y que la familia desestructurada es un sinsentido propiciatorio que ignora que la familia es la estructura y que sin una función es una carcasa vacía.
La familia bantú en pleno de la baraja Fournier
Creo que la persistencia de la familia ha radicado en establecer un "entorno controlado" donde poder criar a los hijos y prepararlos para el auténtico desastre que es el mundo exterior. Esto a pesar de la enorme cantidad de recursos que se tienen que destinar para mantenerla en pie (abogados, terapeutas y médicos entre otros) y deshacer los males que se hayan podido perpetrar dentro de ella ─personalmente creo que aún así compensa en ausencia de una alternativa viable─.
Nuestro Freud fue el primero en revelar los terribles peligros de la vida familiar. El mundo estaba lleno de padres, y, por consiguiente, estaba lleno de miseria; lleno de madres, y, por consiguiente, de todas las formas de perversión, desde el sadismo hasta la castidad; lleno de hermanos, hermanas, tíos, tías, y, por ende, lleno de locura y de suicidios.
Ibid
Es muy posible que el título se otorgue con tanta gratuidad como la amistad. No cuando es real y sincero. Entonces los parientes son como los amigos, que se cuentan con los dedos de una mano. Scola ironiza sobre ello cuando en otra escena llaman al timbre y ella se pregunta quién será, a lo que él responde “Amigos. ¿No es lo que dicen siempre?”
Y no es que tenga problemas con mi familia (sólo me hablo con unos pocos, a los que adoro), ni que haya tenido una mala infancia (río y lloro por igual al recordarla). Es que no hemos tenido tapujos en hacernos un homenaje en vida.
__________ Aldous Leonard Huxley (1894-1963), novelista y ensayista inglés de prosa enciclopédica y a la vez visionaria. Pertenece a una familia de sólida tradición intelectual. A los 16 años sufrió un ataque grave de queratitis punctata que le dejó prácticamente ciego durante 18 meses; sus esfuerzos por recuperar la visión quedaron plasmados en El arte de ver (1942). Debido a ello hubo de abandonar la idea de estudiar medicina, se graduó en literatura inglesa en el Balliol College de Oxford y trabajó para la célebre revista Athenaeum y como crítico de teatro en la Westminster Gazzette.
Sus primeras publicaciones fueron colecciones de versos y cuentos como los de La envoltura humana (1922). Ya en 1921 publicó su primera novela, Los escándalos de Crome, crítica mordaz de los ambientes intelectuales. Viajó constantemente con su esposa, tanto por Europa como por América y la India. Residió en Italia, donde escribió una de sus obras notables, Contrapunto (1928), en la cual despliega su solidez intelectual y técnicas novedosas del arte de la novela.
En 1932 publicó Un mundo feliz, tal vez su libro más conocido: una ficción futurista de carácter visionario y pesimista de una sociedad regida por un sistema de castas con ayuda de una sustancia, que llama soma. En 1936 publicó Ciego en Gaza, de carácter autobiográfico, en el que desarrolló la contraposición entre intelecto y sexo.
Tras ello comenzó su "época mística"; en 1941 se acercó a la literatura religiosa de la India, tuvo contactos con La Sociedad Vedanta de Los Ángeles y colaboró en la revista Vedanta and the West hasta 1960. En 1944 publicó El Tiempo debe detenerse, inspirada por El Libro Tibetano de los muertos, y en 1946 una colección comentada de textos místicos de todos los tiempos, La filosofía perenne, libro que ha ejercido influencia por el punto de vista tan abierto adoptado para sustentar la idea de lo sagrado; aquí contrapuso la espiritualidad mística a la técnica y pragmatismo modernos.
A partir de la década de 1950 inició una nueva etapa de su vida relacionada con las experiencias con las drogas, de las que resultó su popular libro Las puertas de la percepción (1954), que tuvo mucha influencia en la sociedad norteamericana (The Doors tomaron de aquí su nombre).
En 1960 le diagnosticaron un tumor en la lengua, que logra contener durante dos años a base de radioterapia. A pesar de su extrema debilidad por los duros tratamientos, continúa con los compromisos adquiridos impartiendo conferencias y asistiendo a congresos. Termina su último libro, Literatura y ciencia (1963), publicado dos meses antes de su muerte y en el que trata de aproximar el mundo del arte y el de la ciencia.
Muere el 22 de noviembre de 1963, el mismo día del asesinato del presidente John F. Kennedy (suceso por el que su fallecimiento pasó inadvertido). Según su propio deseo, le fue leído al oído, El Libro tibetano de los muertos. Fue incinerado y sus cenizas fueron trasladadas ocho años más tarde a Inglaterra, donde descansan junto a las de su familia.
Aldous Huxley tenía un saber enciclopédico, fruto de una gran curiosidad intelectual. Era un hombre de ingenio incisivo y pensamiento abierto que, además de interesarse profundamente por el misticismo y la psicodelia, lo hizo también por el mundo cotidiano y sus exigencias: la paz, la ciencia y la conservación de los recursos naturales. Su mentalidad no aceptó nunca el juego gratuito de las ideas, y en su pensamiento puede encontrarse la necesidad de aportar al mundo una estructura útil. Fuente Biografías y vidas y Wikipedia
No hace demasiado que extraía una escena con la misma
sentencia, que también una madre transmitía a su hijo como legado (El Abuelo que
saltó por la ventana y escapó, Felix Herngren, 2013). Esto seguramente ha
influido en mi elección de hoy. Pero no voy a ceder (todavía) a la comodidad de
repetir argumentos aprovechando la oportunidad que se presenta, sino que trataré de buscar de otra perspectiva, aunque solo sea por puro ejercicio.
Algo parecido hizo Jim Mickle en esta su segunda
oportunidad: Stake land (2010).
En primer lugar, no se debería caer en la trampa de lo anecdótico de si los monstruos que aparecen son vampiros, son zombis o
son un mestizo de ambos (he encontrado vampizombis y zombipiros, que podrían
servir a mi categoría de seres indecidibles). Y esto me recuerda algo que me decía
mi padre, gallego de pro: un gallego es una persona que cuando te la encuentras
en la escalera no sabes si sube o si baja. Alguno pensará que no hay relación,
pero bien sabe el gallego hacia dónde va. El problema es nuestro. Yo lo
interpreto de la misma forma: no me quedaría quieto el tiempo suficiente para
averiguar qué es en realidad y si cumple con la ortodoxia de unos u otros. Huyes,
si puedes, o lo matas, si se deja —¡al gallego no, por Dios!—.
El foco de atención debe ponerse en las personas, en concreto, a cómo afrontan la nueva realidad, si pueden llegar a ser más perniciosos
que las bestias o si se dejan domeñar por el ímpetu del primer vocero que aparezca. Mister
(Nick Damici es también el asaz guionista y, por lo tanto, conocedor de las
entrañas del personaje) podría ser uno de esos personajes que se elevan en estas
circunstancias. En este caso, por la coherencia de sus convicciones y pese a
sus contradicciones y ambigüedades manifiestas —¡hasta podría ser un ortodoncista de Brooklyn! (por la matrícula de su Chevy), con una vida muy convencional—. En esto creo se parece
bastante al Max de George Miller (Mad Max 2, 1981).
La película se decanta finalmente por retratar al guerrero, al hombre de la frontera, a partir de su código de conducta y desde la perspectiva del que lo recibe, su hijo-aprendiz. Bueno, hasta esta escena, que solo se puede entender en un sentido: el alumno (narrador) ha comprendido que su maestro siempre estuvo observando sus evoluciones, hasta decidir que su labor había concluido.
Escena
de Stake Land (2010) de Jim Mickle
Todos tenemos algo de “calaveras”, más o menos. ¡Quién no hace locuras y disparates alguna
vez en su vida? ¿Quién no ha hecho versos, quién no ha creído en alguna mujer,
quién no se ha dado malos ratos algún día por ella, quién no ha prestado
dinero, quién no lo ha debido, quién no ha abandonado alguna cosa que le
importase por otra que le gustase, quién no se casa, en fin?… todos lo somos;
pero así como no se llama locos sino a aquellos cuya locura no está en armonía
con la de los más, así sólo se llama “calaveras” a
aquellos cuya serie de acciones continuadas son diferentes de las que los otros
tuvieran en iguales casos.
Mariano José de Larra, Los
calaveras (1935)
Estoy totalmente de acuerdo con la interpretación que Larra daba de los calaveras, que se puede resumir en algo así como "genio y figura". Por eso no me resulta nada extraño que Mister lleve una colgada al cuello. De hecho es algo muy coherente con la estampa del cazador que llega al
poblado y a cambio de mostrar sus trofeos (los colmillos arrancados a sus víctimas
son prueba de su utilidad a la comunidad y de la deuda que tienen con él),
obtiene provisiones, un trago y el hueco en el lecho de la camarera, antes de
proseguir su camino; la obligación de avituallar a los ejércitos, sino de participar en la milicia, es tan antigua como la civilización misma.
Pero cuando llegan a esta parada, el interés de la chica se
decanta por Martin —en una toma cálidamente iluminada, por contraste con el frío exterior—, quien
demuestra con estúpido entusiasmo juvenil que es digno sucesor del gran calavera.
Aunque también se podría interpretar como que Mister por
fin ha encontrado una niñera sensata dispuesta a cargar con el chavalín (esto
es broma, como demuestra la continuación de la película).
__________
San Sebastián era un soldado del ejército romano que llegó
a ser jefe de la primera cohorte de la guardia pretoriana en tiempos de Maximiliano.
Fue denunciado por ser cristiano y condenado por pertinaz a morir asaeteado. Lo
llevaron al estadio y cumplieron la sentencia dándolo por muerto (la imagen más
conocida del santo le representa vivo y ensartado). Sin embargo sus amigos descubrieron
que estaba aún con vida y lo llevaron a casa de Irene, viuda de Cástulo, otro mártir
cristiano. Ella lo mantuvo escondido y le curó sus heridas hasta quedar
restablecido.
Sus amigos le aconsejaron ausentarse de Roma a lo que
Sebastián se negó, presentándose ante un emperador desconcertado al que reprochó
su conducta por perseguir a los cristianos. Maximiliano mandó entonces que lo
azotaran hasta morir. Los soldados cumplieron esta vez sin error su misión y
tiraron su cuerpo a un lodazal. Los cristianos recogieron sus restos y los
enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre del
santo (288).
Su culto está muy extendido, siendo invocado contra la
peste y contra los enemigos de la religión. Se le llama el Apolo cristiano y es
uno de los santos más representados en el arte. Fuente wikipedia
San Sebastián cuidado por Santa Irene(1634-1643)
George de La Tour además de por su forma de iluminar las escenas se
caracteriza por su preferencia por los santos asociados a la peste,
especialistas en prevenir el contagio y mujeres que curan heridos. Fuente
wikipedia
—Eso —replicó la duquesa— más es darse de palmadas que de
azotes. Yo tengo para mí que el sabio Merlín no estará contento con tanta
blandura: menester será que el buen Sancho haga alguna disciplina de abrojos, o
de las de canelones, que se dejen sentir, porque la letra con sangre entra, y
no se ha de dar tan barata la libertad de una tan gran señora como lo es
Dulcinea, por tan poco precio; y advierta Sancho que las obras de caridad que
se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada.
Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, II, 36, p. 1015-1016.
La sociedad japonesa, tremendamente anclada en sus
raíces, se caracteriza aún hoy por un comportamiento social vertical que la
hace muy diferente a las occidentales, fuertemente influenciadas por las ideas
igualitarias. Por esta razón, la novela de Koushun Takami, que sitúa la acción
en un presente alternativo del Japón desde la Segunda Guerra Mundial, pudo
trasladarse a la pantalla sin dar demasiadas explicaciones (además de ser muy
conocida por el público). Las personas con las que he intercambiado impresiones
sobre ella la consideran absurda desde su comienzo, a pesar de que las
tradiciones pedagógicas germánica y anglosajona han propiciado de alguna manera
el individualismo del alumnado.
La novela se entiende perfectamente como una crítica del
sistema educativo japonés, que se perpetúa sin que nadie sepa muy bien qué
busca y que nadie se atreva a contradecir (aunque podría ser el de cualquier
país que fomente la competencia y el utilitarismo como principales valores).
Por ello los 42 estudiantes aceptan las reglas del juego y no muestran apenas
compasión hacia sus compañeros.
En la película, la clase es la propia sociedad decadente,
que de pronto se percata de estar viviendo la pesadilla del totalitarismo, y la prueba es un
acontecimiento que sirve para dar vía de escape a los impulsos
autodestructivos de la sociedad, al tiempo que la divide moralmente, impidiendo una rebelión
organizada.
Escena de Battle Royale (2000) de Kinji Fukasaku
La escena reproduce de forma esperpéntica —¿o no?— el
comienzo de un nuevo curso —respeto que muchos tengan el recuerdo placentero de
cuadernos a estrenar—.
Como mi andadura en el sistema se inició durante los estertores de la dictadura franquista tengo mi propia experiencia de cómo se regían entonces los colegios. El mío no fue especialmente estricto, pero conservó intactas hasta el final las formas de levantarse, saludar, rezar, callar, numerarse, vestir y hablar como Dios manda. Más de un pescozón recibí por cuchichear con el par que me acompañó, por cercanía alfabética, durante toda la EGB; el condenado profesor debía tener antepasados indios, pues ninguno le oyó nunca acercarse.
Mi colegio constaba de una sola clase enorme, donde todos
los cursos estaban distribuidos en mesas corridas, y todas las lecciones las
impartía la misma persona, empezando por los cursos superiores, mientras los
demás guardábamos respetuoso silencio. Así aprendíamos siempre algo de más, o
esa era la teoría. Todavía recuerdo la rutina: lunes, lengua; martes, matemáticas; miércoles,
naturales; jueves, sociales; y viernes, religión, caligrafía y dibujo. Sin
gimnasia, que bastante ejercicio hacíamos en el recreo. Un camión del ejército
pasaba cerca muchas mañanas con el pan de la tropa y corríamos como diablos para
conseguir un bollo que otorgaba el furriel, que nos ahorraba la peseta del
almuerzo.
Un día el profesor encontró bajo una de las mesas una rama enorme, arrancada por el viento, que había sido introducida de contrabando durante el recreo, por una peregrina ocurrencia. Durante años proporcionó la materia prima de las varas con las que se juzgó nuestra más mínima desviación de las normas de conducta.
(Vi romper muchas, más nunca cuándo se acabaron.)
El resto de la enseñanza obligatoria la pasé en un instituto público elegido por mis padres, donde todavía se discriminaba por sexo en edificios separados. De la calle venían ecos de las manifestaciones de la primera transición y el silencio pavoroso del tejerazo. En los años universitarios apenas encontraría reglas de comportamiento.
Quizás esto me haya proporcionado una perspectiva sobre los cambios en la sociedad y en el sistema educativo que no disponen generaciones posteriores. Casualmente supe de esta película por una de aquellas amistades del colegio.
La letra con sangre entra, de Francisco de Goya (1780-85)
El éxito de las novelas de Suzanne Collins (Los Juegos
del Hambre, 2008) y su posterior adaptación al cine, se vieron empañados por la
publicación de numerosos comentarios sobre la cantidad de similitudes que
guardan con las versiones de Battle Royale; incluido Stephen King que
rápidamente aclaró que La larga marcha (1979) también podría haber sido
referente de todas ellas. Mi admirado Gus Portokalos (Mi Gran Boda Griega, Joel
Zwick, 2000) diría que todas tienen su origen en la leyenda griega de Teseo y el
Minotauro.
("Todos somos frutos")
__________
La Ley de Reforma Educativa del Milenio: Battle Royale
La ley BR (Battle Royale) se rige según estos artículos:
Artículo 1: Objetivo de Battle Royale
Se instituyó con el fin de formar una nación sana de
cuerpo, mente y espíritu.
Artículo 2: Quiénes van a participar
Va destinada, una vez al año y aleatoriamente, a una
clase elegida entre tercero o cuarto de secundaria o bachillerato. Es decir, la
fase final de la educación. Esta ley se aplica a toda la población, sin distinción de raza, sexo, condición social, ideologías políticas,
religión u orientación sexual.
Artículo 3: Orientación general de Battle Royale
Todos los estudiante sujetos a esta ley deben alegrarse,
divertirse y apreciarla. El combate debe hacerse con ganas y apreciando la
inmensa oportunidad de poder participar.
Artículo 4: Obligación de los participantes de Battle
Royale
Todos los participantes tienen el deber
de matarse los unos a los otros. Ninguno de los participantes debe negarse o
rechazarlo. Ni siquiera intentar obstaculizar el juego.
Artículo 5: Medidas judiciales únicas y especiales para
los participantes
Todos los participantes están exentos de
cualquier delito judicial como asesinar a sus compañeros de clase; causar
incendios; utilizar armas de cualquier clase; robar las armas;
violar la intimidad y los derechos de los demás; incluida la
utilización ilegal de medicamentos. Sin embargo, les está prohibido rebelarse
contra el profesor supervisor, contra los militares y contra los miembros del
comité, impedir su acción o vengarse. Se castigará severamente a los que se
atrevan a cometer tales actos convirtiéndose en fugitivos de la justicia.
Artículo 6: El ganador
Battle Royale concluye con la victoria de un solo
ganador, el único superviviente de todo el juego. Ninguna derogación a esta
norma es posible.
Artículo 7: La vida del ganador después de Battle Royale
El Estado subvencionará al ganador durante toda su vida. Tendrá un estatus de ciudadano modelo y será un
ejemplo a seguir para formar una nación sana de cuerpo, mente y espíritu. Todo
el pueblo, pues, será partícipe de la financiación del ganador/a.
Artículo 8: Supervisor de Battle Royale
Se coloca a los responsables administrativos de Battle
Royale bajo la autoridad del supervisor/a. Éste/ésta se elige en
el seno del Comité de promoción de la ley BR, sobre
recomendación de sus miembros. Está habilitado/a para infringir
todas las leyes con el fin de hacer progresar eficazmente el juego. Aunque ni
el Estado, ni el Comité se hacen responsables de la supervivencia del profesor/a.
Artículo 9: Indemnización a las familias de los
perdedores
Las familias de los perdedores recibirán una
indemnización por la pérdida del estudiante. Esta medida se
presenta bajo una norma específica.
Artículo 10: Disposiciones complementarias al reglamento
Con el fin de garantizar el buen desarrollo de Battle
Royale, algunas disposiciones complementarias podrán publicarse en caso de
necesidad.
De la muerte decía Epicuro que es algo que no debemos
temer, porque mientras somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, nosotros
no somos. Con este razonamiento, verdaderamente aplastante —decía Mairena—
pensamos saltarnos la muerte a la torera, con helénica agilidad del
pensamiento. Sin embargo —el sin embargo de Mairena era siempre la nota del
bordón de la guitarra de sus reflexiones—, eso de saltarse la muerte a la
torera no es tan fácil como parece, ni aún con la ayuda de Epicuro, porque en
todo salto propiamente dicho la muerte salta con nosotros. Y esto lo saben los
toreros mejor que nadie.
Antonio Machado, Antonio de Mairena, en Poesía y Prosa,
1989, IV, p.2001
Una de las consecuencias que trajo consigo el éxito de
las novelas de Stieg Larsson (la trilogía Millennium) fue la revitalización del
thriller policial europeo y sus variantes. O, quizás, sus novelas encontraron el
terreno abonado en un público que deseaba encontrar respuesta a sus temores,
nacidos de la globalización de la amenaza terrorista, en los esfuerzos de
aquellos individuos que se enfrentan cara a cara al crimen. O, simplemente, los
vengadores solitarios son una tendencia que periódicamente regresa con nuevos
bríos. Sea como fuere, en nuestro país vecino, Fred Cavayé ha encabezado una
interesante revisión del polar francés centrada las relaciones familiares como
motor emocional de sus personajes. Sus imágenes, llenas de acción callejera,
intentan mostrar la vitalidad de esos sentimientos, muchas veces encontrados.
Escena de Mea culpa (2014) de Fred Cavayé
Me llamó poderosamente la atención la elección de
utilizar en montaje paralelo una corrida de toros —en realidad, un esquema en
pequeños cortes o estampas de los tercios, el arrastre y el saludo; quizás le
faltó el paseíllo para redondear la faena—. Es muy poco frecuente fuera de la
Piel de toro (o allende los mares en un puñado de países) y casi políticamente
incorrecto en un país donde sólo está permitida la celebración de corridas en
unas pocas ciudades del sur que conservan sus ferias.
Aunque no se menciona, la trama se desarrolla en Arlés. Durante
la Pascua se llevan a cabo corridas españolas en la cual se mata al toro y que
se precede de un encierro por las calles. Las corridas de toros se
llevan a cabo en el anfiteatro romano, incluyendo corridas al estilo provenzal (courses
camarguaises) en la cual no se mata el toro sino que un equipo
de hombres atléticos tratan de quitarle la borla de los cuernos sin ser heridos por el toro.
En los últimos años los intentos de inclusión de la
tauromaquia dentro del patrimonio cultural inmaterial francés han generado una
fuerte polémica. Incluso mientras buscaba confirmación de algunos datos
encontré una opinión que acusaba absurdamente a esta película de fomentar el
maltrato animal —más bien al contrario, pues equipara la muerte del toro en la
arena con una ejecución sumarísima, que además provoca la persecución del
espectador que inocentemente la ha presenciado—.
La persecución de la sombra del niño, con ecos de El
Tercer Hombre (Carol Reid, 1949) —otra vez—, me distrajo y estuve tentado de
dejar el tema, pero algo recóndito hacía que no quedara satisfecho. Al fin y al
cabo, una corrida no deja de ser una representación de la lucha de la
civilización contra lo natural —despojada del halo religioso de los primeros
ritos— en la que nos identificamos con el hombre, pero ¿y si fuéramos el toro?
Si se analiza despacio, hay mucha ficción en la
consideración del toro de lidia como un animal violento. No hay que olvidar que
se trata de un herbívoro (que no precisa atacar para alimentarse), al que se
puede ver corretear tranquilamente en libertad por la dehesa y al que hay que
tentar para que embista. El acoso y derribo de erales se realiza en campo
abierto para los machos golpeándoles en las ancas con una garrocha, hasta siete
veces si el ejemplar responde.
El protagonista de esta historia tiene una actitud tan
abúlica, debido a un trauma, que llego a pensar si no será el castigo su mejor
terapia. Con esto no quiero defender el uso de la violencia (tampoco de las
corridas), solo que el shock le devuelve su papel de protector, que no duda en
asumir, y su vida.
Su antiguo compañero de armas, que tiene sus propias
motivaciones, le acompaña en la empresa que se convierte en un mano a mano,
tanto en la acción, como en lo interpretativo. La presencia de Vincent Lindon y
Gilles Lellouche en la pantalla es lo que más se ha valorado de la película —indiscutible,
aunque creo que a los demás se les ha dejado muy poco hueco para lucirse—.
Francisco de Goya, Tauromaquia nº 20. Ligereza de Juanito Apiñani en Madrid. Aguafuerte y aguatinta. 1814-16.
Saltar a la torera, acoso y derribo, mano a mano son tres
expresiones que han aparecido en lo ya escrito, que se entienden perfectamente en
cualquier contexto y que proceden del coloquial taurino. Pero hay muchísimas y
sería un interesante juego introducirlas en cualquier texto o, mejor, sería una
lástima que fueran estigmatizadas por su origen cuando el vulgar se las apropió
con entusiasmo. Oler a cuerno quemado, echarse al mundo por montera, hacer
novillos, cambiar de tercio, tirarse un farol, dar largas, estar al quite, escurrir
el bulto, tener querencia, crecerse en el castigo, pinchar en hueso, dejar para
el arrastre, dar la puntilla, salir por la puerta grande, hacer algo a toro
pasado, dar la alternativa, estar hasta la bandera, pasar por alto, mirar al
tendido, división de opiniones, coger al toro por los cuernos, verlos desde la
barrera, conocer el percal, echar un capote y —me gusta especialmente— tener
mano izquierda, son un buen puñado de expresiones que avalan la importancia que
llegó a tener este espectáculo en la sociedad.
Hasta llego a pensar que no se entiende el castellano sin
la lidia.
Y, metafóricamente, la película, entonces, la exalta.
__________
El descabello (actual) se inventó tras morir un espectador al
volar el estoque de Belmonte (ABC Toros 15/07/2015)
Lunes, 6 de
agosto de 1934. La plaza de La Coruña estaba llena hasta los topes, con
aficionados de todos los puntos de España. La gente intentaba sin éxito
conseguir una entrada para una corrida de máxima expectación. Ni un boleto
quedaba. No era para menos: Juan Belmonte, Ignacio Sánchez Mejías y Domingo
Ortega daban cuenta de una corrida
de Albaserrada.
La felicidad que se respiraba en el ambiente duró poco.
Cuando salió el primer toro, terciado como toda la corrida, el Pasmo de Triana lo recibió con
temple. Pero al salir del primer quite fue prendido y volteado, por fortuna sin
consecuencias. La faena, según escribía Eduardo Palacio en ABC, tuvo adornos, pero pinchó. Llegaría
entonces la tragedia: «Intentó descabellar, y el toro le tiró un derrote a la
muñeca derecha, saliendo despedido
el estoque como una catapulta hasta las últimas filas del tendido 1, donde
quedó clavado en el lado derecho del espectador».
...
Una semana después, el 18 de agosto, el ministerio de la Gobernación abrió
durante un plazo de quince días una información pública para adoptar normas que
evitaran, en lo posible, que saltara el estoque al tendido en la suerte de
descabellar. Los más de cuarenta descabellos distintos que presentaron a un
concurso fueron probados en el Matadero
de Madrid. Ahí se modificaría el reglamento y nacería el
verduguillo, con su «cruceta». Fuente ABC
No es radio macuto, no, dijeron. Que se lo han oído decir al tonto l´haba del comandante.
Luis Goytisolo, Recuento (1973), p. 137.
Ver en 2015 de nuevo Grease (Randal Kleiser, 1978) da la que probablemente sea la visión más ajustada sobre la película, el musical de época, que se disfruta más o menos según el gusto personal por el género, la estética y la propia música. Para mi generación, la de las carpetas decoradas con profusión de recortes y posters de revista, el estreno de Brillantina, que es como se la dio en llamar durante un tiempo, fue un acontecimiento cifrado en meses de continuadas colas ante las taquillas. Si la memoria no me falla, todavía no se llevaban los minicines y se proyectó en un teatro (hoy desaparecido) de mi ciudad. Y le dieron una calificación de menores de 14 años acompañados, lo que te obligaba a convencer al hermano mayor o a tu madre para que te llevaran. Yo me tuve que pegar a un grupo, como último recurso —sí, yo fui a la EGB—.
Circularon sobre la película todo tipo de rumores, anécdotas y chismes varios que te llegaban por radio macuto —se decía: "Aquí radio macuto, mil paridas por minuto", rima facilona que pensabamos había inventado algun amigo nuestro, pero que ya se decía durante la Guerra Civil, nada menos—. En realidad, todo te llegaba por radio macuto en aquella España donde lo nuevo era tabú, y si eras adolescente, lo viejo también. El whatsapp es el nuevo radio patio.
Escena de Grease (1978) de Randal Kleiser
En la escena se menciona uno de los mitos más célebres de la época y no es John Travolta, sino la aspirina mezclada con Coca-Cola. He llegado a oír —como todo el mundo— que era un afrodisíaco, sentido que se le da en la película, una droga super-adictiva y un veneno que te fulmina horas después de ingerirla, sin dejar rastro.
Parece que la versión original del infundio parte de una supuesta carta que en 1930 un médico de Illinois habría dirigido a una revista de una Asociación Médica americana, advirtiendo de que los adolescentes mezclaban estos ingredientes para crear una bebida embriagadora. La denuncia, sin fundamento, habría provocado la suspensión del buen doctor. No he encontrado rastro de la carta, ni del galeno, pero el bulo debió mutar para encontrar otra fórmula, que se demostró más eficaz. Lo que si he encontrado es una noticia en El País de 21/12/1992:
El entrenador de una selección infantil de fútbol de Uruguay, Ruiz Martínez, fue expulsado y suspendido de por vida después de admitir haberle suministrado coca-cola con aspirinas a sus muchachos para mejorar su rendimiento.
¡Y el tal Martínez tenía 41 años por aquel entonces! Lo que me quita un gran peso de encima por la cantidad de tonterías que he creído, las que hecho y las porquerías que he tomado por dar pábulo a un rumor —¡me encanta esta expresión! Por si no lo sabes, la definición de pábulo es alimento que se toma para subsistir, que era precisamente lo que hacíamos cuando le dábamos crédito—.
Un dato curioso: los productores de la película no consiguieron que la multinacional pagara por sacar a Sandy (Olivia Newton-John) bebiendo su refresco (product placement), fundamentalmente porque no creyeron que triunfara, la película. Por ello en post-producción se borraron groseramente los anuncios de la marca de casi todos los planos. La paradoja es que para la remasterización la empresa quiso pagar para que se no se volvieran a difuminar.
La más y Lamas
No había vuelto a ver Grease desde el estreno de Pulp Fiction (Tarantino, 1995), y solo algunas escenas por referencias obvias, hasta que me ofrecí a buscar fundamento para el disfraz de un amigo —esa es otra historia—. Pero, además de reafirmar mi opinión sobre ella, ha hecho que descubra esta pequeña joya, que justifica este recordatorio: cómo corre el chisme en el auto-cine, mostrado en un precioso y preciso travelling lateral. Rizzo, que camina por detrás de los coches, no puede evitar que la noticia la alcance. No hay vehículo de transmisión que corra más que un rumor.
__________
El marketing viral emplea técnicas de mercadotecnia para intentar explotar redes sociales y otros medios electrónicos tratando de producir incrementos exponenciales en "reconocimiento de marca" (brand awareness), mediante procesos de autorreplicación viral análogos a la expansión de un virus informático. Se suele basar en el boca a boca mediante medios electrónicos; usa el efecto de "red social" creado por Internet y los modernos servicios de telefonía móvil para llegar a una gran cantidad de personas rápidamente.
Además, la actividad de los usuarios en los medios sociales permite conocer aspectos del comportamiento de los consumidores que, hasta ahora, no habían podido ser observados ni medidos de forma tan directa. Esta información resulta de gran valor para las marcas, ya que permite que los responsables de su gestión posean nuevos y diferentes criterios para tomar decisiones en sus estrategias, tanto en la comunicación en su entorno online, como en las decisiones que afecten al resto de niveles de la gestión de su negocio.
La popularidad creciente del marketing viral se debe a la facilidad de ejecución de la campaña, su coste relativamente bajo, (comparado con campañas de correo directo), buen "targeting", y una tasa de respuesta alta y elevada. La principal ventaja de esta forma de marketing consiste en su capacidad de conseguir una gran cantidad de posibles clientes interesados, a un bajo costo.
Por lo anterior, podemos afirmar que las relaciones con los usuarios se convierten en un componente mucho más importante para los negocios y las marcas que los precios bajos o las promociones llamativas. Para el marketing de relaciones los usuarios son el activo más importante de la organización. Esto resulta interesante desde el punto de vista de la investigación de mercados, ya que el conocimiento del consumidor, de forma directa, facilita la definición del público objetivo hacia el que se destinan las acciones de marketing, así como la forma de dirigirse a él. Igualmente, propicia información relevante para el diseño de productos, acciones promocionales y estrategias de comunicación.
¿Cómo crees que consiguió Barack Obama ser el candidato presidencial que más dinero ha recaudado en la historia estadounidense con una donación media por debajo de los 100 dólares? ¿Crees posible que Starbucks España emplee a una persona para seguir todas las conversaciones que se generan en las redes sociales y así detectar nuevas ideas para sus establecimientos y productos?
La tarea más difícil para cualquier compañía consiste en adquirir y retener una gran base de clientes. Mediante el uso de Internet y los efectos de la publicidad por e-mail, los esfuerzos de comunicación negocio-a-cliente (business-to-consumer o B2C) consiguen mucho mayor impacto que muchas otras herramientas. El marketing viral es una técnica que evita las molestias del spam: impulsa a los usuarios de un producto/servicio específico a contárselo a sus amigos. Esa es una recomendación "boca a boca" positiva.
Tipos de campaña viral:
Pásalo: un mensaje que alienta al usuario a pasarlo a otros. La forma más burda del mismo son las cadenas de correo.
Viral incentivado: ofrece una recompensa por reenviar el mensaje o por dar la dirección de correo de alguien. Es mucho más efectivo cuando la oferta requiere que un tercero haga algo.
Marketing encubierto: un mensaje viral que se presenta como una página, actividad, o noticia atractiva o inusual. Se realiza un esfuerzo especial para que parezca que el descubrimiento es espontáneo, para promover el comportamiento memético natural.
Clubes de fans o asociaciones amigas: en esta estrategia algún usuario crea un entorno para comentar promociones y atraer las críticas. En algunos casos se lleva a cabo por personas ajenas a la empresa, a las que se recompensa de forma directa o con promociones especiales.
Marketing del rumor: se entiende como tal a anuncios, noticias o mensajes que rozan los límites de lo apropiado o de buen gusto, como los líos amorosos de los actores que protagonizan una película.
Bases de datos gestionada por el usuario: al invitar a otros miembros a participar en su comunidad crean una cadena de contactos que alienta a otros a registrarse, típica de los servicios de contactos.
Este vídeo musical Amo a Laura (2006) de Los Happiness es un ejemplo de campaña viral, en este caso de la MTV España, y aparece citado en el mismo artículo. Una de las chicas es la WAG (acrónimo de wifes and girlfriends) Lara Alvarez.